¿Qué palabras tiene para espacir hoy, poeta?
Úselas, son suyas, mías, de cualquiera:
todos somos el lenguaje y el lenguaje nos hace todos.
Ande usted con sus alegatos estéticos
de más forma que la vida,
de más ritmo que la muerte,
de más luz que sus ojos,
a predicar la salvación mediante la Palabra,
colóquelos en la bolsa que lleva sobre su corazón,
pero por lo que más quiera, no los confunda con él.
¿Le viene en gana ser realista
-con lo devaluada que se encuentra la realidad hoy día,
tan incapaz de ser cualquier cosa-?
Digamos mejor que no tiene de otra,
que nuestras palabras son un retrato hablado
de su sensibilidad coronada de espinas,
del universo que nos atraviesa y se nos escurre entre las letras,
de su voz que no es más mía si la leo,
ni más suya por su firma,
ni se salva del silencio.
porque la realidad se fuga
y nos amanece algo distinto.
Construya sus versos, poeta,
edifique sus museos, sin compromisos,
si se le derrumban no será culpa del terreno,
pero olvídese de la Historia,
usted no construye para la Historia.
Estas paredes que levanta y son prisión de su persona
y son pan fresco recién horneado,
que nutren al ego más al alma,
son, también, el alimento de su panza.
viernes 30 de octubre de 2009
miércoles 28 de octubre de 2009
Vino un hombre
Éstas últimas décadas, La Muerte había estado había estado tan desocupada y le pesaba tanto la soledad a causa de la inminente extinción del hombre, que le dio por resucitar a unos cuantos miles de entre todos los disconformes que esperaban en la entrada del purgatorio, claro, entre otras barbaridades, como aquella ocasión en que resucitó a Cristo. Pero esos tiempos habían quedado atrás. Ciertamente, ya no era lo mismo que el siglo pasado, en el que había hombres, mujeres y niños a granel. En ese entonces no se daba abasto; ahora estaba envuelta en otra partida más de ajedrez con el último hombre vivo, propuesto ella misma, y jugaban con las mismas reglas de siempre. En cuanto el hombre fue derrotado, permaneció callado por un momento, evidentemente nervioso.
-¿Desea jugar otra partida?-preguntó la muerte esperanzada.
-¿Desea jugar otra partida?-preguntó la muerte esperanzada.
jueves 22 de octubre de 2009
Apuntes II
El instante moribundo de la ola coronada de tul
y la curvatura implacable de su lomo
como la tarde que ameriza
apenas permanecen
El tiempo es un océano desperdigado
que entre danzas extingue el día
y la curvatura implacable de su lomo
como la tarde que ameriza
apenas permanecen
El tiempo es un océano desperdigado
que entre danzas extingue el día
lunes 19 de octubre de 2009
Hemos visto
Hemos visto caer tantos imperios juntos
tanta hojarasca endeble
sobre ríos desharrapados
que no me apetece el arte
Hemos visto tanto arte de imperios juntos
tantos desharrapados
sobre hojarasca endeble
que no me apetece caer
Hemos visto tantos ríos juntos
tanto caer endeble
sobre el arte
que no me apetece la hojarasca
Hemos visto tanta hojarasca juntos
tanto arte desharrapado
sobre caer endeble
que no me apetece el imperio
tanta hojarasca endeble
sobre ríos desharrapados
que no me apetece el arte
Hemos visto tanto arte de imperios juntos
tantos desharrapados
sobre hojarasca endeble
que no me apetece caer
Hemos visto tantos ríos juntos
tanto caer endeble
sobre el arte
que no me apetece la hojarasca
Hemos visto tanta hojarasca juntos
tanto arte desharrapado
sobre caer endeble
que no me apetece el imperio
jueves 15 de octubre de 2009
Poema I
¿Con qué palabras te descubro
El universo entero de la distancia
Si apenas conozco los kilómetros de nombre
y los pasos acostumbrados?
Si me son ajenos los Caminos,
Porque yo mismo le soy ajeno
A la erosión del viaje,
¿Qué distancia puedo recorrer,
Salvo la que mis ojos de prisionero dictan?
¿Con qué palabrería te dejo la impresión
Del tren interminable que decora el horizonte
Y de su ruido incontable,
Del muro blanco que rodea y forma mi hogar?
Me pregunto si en realidad quieres palabras
Que disfracen al mundo para entretenerte
O si prefieres un boleto a ningún lado
Y unos ojos desprejuiciados,
Llenos de asombro.
El universo entero de la distancia
Si apenas conozco los kilómetros de nombre
y los pasos acostumbrados?
Si me son ajenos los Caminos,
Porque yo mismo le soy ajeno
A la erosión del viaje,
¿Qué distancia puedo recorrer,
Salvo la que mis ojos de prisionero dictan?
¿Con qué palabrería te dejo la impresión
Del tren interminable que decora el horizonte
Y de su ruido incontable,
Del muro blanco que rodea y forma mi hogar?
Me pregunto si en realidad quieres palabras
Que disfracen al mundo para entretenerte
O si prefieres un boleto a ningún lado
Y unos ojos desprejuiciados,
Llenos de asombro.
jueves 8 de octubre de 2009
Sin título
I
Temo que un día escriba el silencio de mis actos
Y que entonces el quehacer poético
Reemplace al político
Que mis amigos y mi familia esquiven ambos
Por lo económica subyugadamente correcto
II
Hemos aprendido a agachar la cabeza
Naturalmente
Para no distinguir el yugo
A decir Buenas tardes
Sonrisa pagada
Para soportarlo
Para sobrevivirlo
III
Que el Hombre sufra al Hombre que es
Al Hombre Capital humano
Fuerza de trabajo Mano de obra
Al Hombre producto/productor
Que el Hombre sufra al Hombre que produce
IV
Temo la vida muerta de un autómata
Nada tiene de justo llamar patria al cementerio
Ulises Granados
Temo que un día escriba el silencio de mis actos
Y que entonces el quehacer poético
Reemplace al político
Que mis amigos y mi familia esquiven ambos
Por lo económica subyugadamente correcto
II
Hemos aprendido a agachar la cabeza
Naturalmente
Para no distinguir el yugo
A decir Buenas tardes
Sonrisa pagada
Para soportarlo
Para sobrevivirlo
III
Que el Hombre sufra al Hombre que es
Al Hombre Capital humano
Fuerza de trabajo Mano de obra
Al Hombre producto/productor
Que el Hombre sufra al Hombre que produce
IV
Temo la vida muerta de un autómata
Nada tiene de justo llamar patria al cementerio
Ulises Granados
lunes 5 de octubre de 2009
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